Aristas de Rochefort y Diente del Gigante
Nuestro compañero Rafael Poveda nos envia este articulo sobre la ascension que realizo el año pasado.
Julio 2006. Chamonix (Alpes Franceses).
Un año más en los Alpes, sintiendo el frío en la cara, la rara sensación de la altura, los abismos bajo los pies rodeándote, acechando, con enorme atención a cada paso.
A pesar de los temores, la satisfacción por pasar por donde antes otros pasaron o soñaron pasar. Las retinas se llenan con las imágenes de lo que es capaz de hacer la combinación del frío, la nieve, la roca, el viento y el tiempo.
En cada viaje a los Alpes siempre hay una zona que me atrae con expectación; es el circo donde se encaja el Glacial de Telefre a los pies de la Aguille Verte y el Glacial de Leschaux bajo los Grandes Jorasses. La Verte como un cono nevado y los Jorases como la zona maciza, dura y aislada.
Me había propuesto hacer la travesía de las Jorasses, entrando por el Glacial du Gegant y saliendo por la Punta Walker.
Esta travesía tiene una primera parte de nieve, con sus arabescas cornisas formando la Arista de Rochefort. La segunda parte es de viva roca, con la punta Walker como destino final, pasando por la punta Young o la punta Whymper.
A esta salida fui con mi amigo Alain de Torla. La aclimatación consistió en ascender el Mont Blanc de Tacul y la Petit Aguille Verte.
Al tercer día llegó Alain. Preparamos los trastos y descansamos tranquilamente para salir al día siguiente.
Consultamos el tiempo en la oficina de guías de Chamonix y no lo daban bueno para el quinto día, el día de bajada de las Jorasses. Esto nos hizo cambiar los planes, aun así decidimos ir a Torino a consultar las predicciones, aunque sabíamos que serian similares.
En el refugio de Torino nos dicen que el tiempo malo se había adelantado. Decidimos hacer ese día la Arista Rochefort con sus cumbres (Aguille de Rochefort y el Dome de Rochefort) y al día siguiente madrugar y escalar al Diente del Gigante, una mole granítica que en la travesía no se asciende, a pesar de pasar a sus pies.
Las aristas de Rochefort espectaculares, grandes cornisas de nieve retorcidas por el viento con pendientes de 1000 m y pasillos estrechos en zonas de mixtos entre rocas y nieve.
El Diente del Gigante es una torre que se escala, aunque tiene algún largo con cuerdas fijas, como en el Materhorn. Saqué tres largos de cuatro en libre, con algún paso de V de bota, lo cual te hace apretar los dientes. Ya en la cumbre una Madonna, las vistas grandiosas… son las 10,30h. Volvemos, se está nublando y hay que regresar al refugio Torino por el glacial.
Regreso a Chamonix por el Valle Blanco. Una pena pero la montaña a veces te acoge y otras te aparta, pero siempre te asombra.


Agosto 2nd, 2007 at 8:34 pm
Gracias por el relato, mientras tanto seguiré a la espera de poder deleitarme en un futuro próximo de tan grandiosos paisajes.