Archive for the 'Montaña' Category

Subida al Pondiellos desde Panticosa

Sábado, Octubre 27th, 2007 at 11:31 am

Raul nos relata desde este articulo:

Retomando el recorrido por el norte de este verano, tras el fin de semana en Cantabria nos dirigimos hacia Pirineos. Llegamos por la tarde a Panticosa, que parece ya más un centro comercial con tiendas, hoteles y todo lo que rodea el mundillo del ski que un pueblo pirenaico.

Antes de buscar camping decidimos subir al Balneario de Panticosa, para ver como estaba el tema del aparcamiento por las obras. Allí arriba de nuevo masificación de coches aparcados a los lados de la carretera, grúas, camiones sacando escombros de las obras del nuevo parking de mas de 700 plazas que están haciendo para el macro centro turístico y de ocio con balneario, 5 hoteles, el casino, restaurantes y tiendas que quieren poner allí. Más información del destrozo.

Después bajamos de nuevo al pueblo y nos llevamos la sorpresa de que este año no habían abierto el camping de Pueyo de Jaca. Preguntamos por la zona y nos vamos al camping Escarra que no estaba mal pero no nos acabo de gustar, mucha caravana, mucho pijoterio, vecinos ruidosos, etc… Para acabar de pasar la tarde nos subimos por la carretera y llegamos hasta la frontera francesa donde se estaba formado una espectacular niebla en las cumbres de enfrente. Alguna foto tambien por el pantano de Lanuza, y por las obras de ampliación de la estación de Formigal, de nuevo mas excavadoras y camiones desgarrando nuestras montañas.

niebla montaña

pico anayet lanuza pantano formigal pantano lanuza obras formigal maquinaria

A la mañana siguiente tuvimos que esperar a que en el camping nos abrieran la puerta a las 8:00 para poder salir. Nos subimos de nuevo al balneario de panticosa y aparcamos en la carretera. Nos calzamos las botas, mochilas al hombro y comenzamos a subir junto con más gente y grupos, pero como suele pasar van aumentando las distancias conforme se va empinando la subida.

La idea inicial era subir a los Picos del Infierno y hacer toda la circular pasando por los ibones azules y demas, ya que tras ver el artículo de esta ascensión en Mendiak.net y en algunas paginas mas me llamo bastante la idea. Incluso descargue un track de la ruta para llevarla en el GPS. He ahí mi error, mi GPS es un Garmin Etrex que no lleva mapas, debería haber llevado encima un mapa de la zona o por lo menos haberlo estudiado antes de salir. ¿Que ocurrió? que tras desviarnos un poco de la senda el GPS marcaba la línea de la ruta muy apartada de por donde íbamos. Al ir a tratar de retomar el camino bueno era ya zona de pedregales sin senda definida, con lo cual seguirlo se hizo prácticamente imposible. Después de un rato subiendo por donde pudimos, siguiendo nuestro sentido de la orientación y todo eso por fin encontramos hitos de piedras que señalizaban la senda que además mas o menos coincidían con el track que llevaba en el GPS.

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Todo esto nos retraso muchísimo sobre el horario previsto. Subimos por un nevero que lleva hasta el collado del Pondiellos y ya eran las 3 de la tarde. Viendo lo que aun nos quedaba por delante decidimos pasar de los infiernos y subir el Garmo Negro (3051m.). Así que cogimos y empezamos a subir hacia la derecha. Si, a la derecha, y sin saberlo subimos al Pico Pondiellos (3011m. segun dicen en unos sitios, 2917m. segun los mapas). Desde allí ya me pareció raro que la cumbre de enfrente “pareciera” algo más alta, pero no le hice caso. Hasta que al día siguiente ya en casa con los mapas vi que nos equivocamos de cumbre. En el collado deberíamos de haber subido hacia la izquierda que era el Garmo Negro.

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Después del Pondiellos bajamos un poco, comimos y ya comenzamos el descenso hacia el balneario. Ahora ya siguiendo sin dificultad los hitos de piedras y bajando directamente sin dar rodeos ni nada. Vimos una marmota, y un grupo de ciervos (creo). Alrededor de las 6 y media llegamos al lago de panticosa desde donde se veían perfectamente el Pondiellos junto al Garmo Negro.

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panoramica pantano panticosa


De vuelta al coche volvimos al camping, una buena cena en un bar de Escarrilla y a dormir. Al día siguiente viaje de vuelta a Valencia y fin del recorrido por el norte que hicimos este verano mi primo y yo.

La zona me encantó, las vistas espectaculares prácticamente las mismas que hubiese tenido desde el Garmo Negro (el valle de Tena, los Ibones de Pondiellos, los Picos de los Infiernos, Monte Perdido a lo lejos y muchas mas cumbres de Pirineos) y pese a todo el despiste me gusto la cumbre que hicimos y disfrutamos con la ascensión de ese día. Me gustaría volver pero con algo mas de tiempo, hacer vivac en los ibones y así dar toda la vuelta descrita en mendiak subiendo a los Picos del Infierno, pasando por los ibones azules y demás con más calma. Tanto el día de la llegada como cuando bajamos vimos gente que empezaba a subir ya bien empezada la tarde, cargados con algo de tienda, asilantes y demás para hacer vivac por allí arriba. Creo que es la mejor manera de hacer travesías y disfrutar de la montaña con calma, sin prisas de llegar temprano, hacer las cumbres contrarreloj y bajar corriendo para volver a casa. Al fin y al cabo la montaña es para disfrutar de estar allí no para ir acumulando cumbres sea como sea.

Conclusión, estudiar bien antes mapas de la zona, llevarlos encima, en el GPS llevar el track completo no resumido solo con puntos de referencia, si es posible ir con alguien que conozca la zona que sepa por donde van las sendas y reconozca a simple vista cual es cada cumbre.

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por acclivis

Picos de Europa, subida al Tesorero

Miércoles, Septiembre 26th, 2007 at 11:31 am

Raúl nos cuenta desde su blog Cuesta Arriba:

Por la mañana temprano salimos hacia Fuente Dé para coger el teleférico. Es impresionante como sube la cabina en un momento los 753 metros de desnivel que hay hasta el mirador del Cable, quien tenga vértigo que no se le ocurra mirar hacia abajo.

mirador cable picos teleferico vistas desde mirador

Una vez allí arriba y tras algunas fotos de las vistas desde el mirador del cable, comenzó a llover el día estaba tapándose y todas las cumbres del macizo central estaban tapadas por la niebla. Tomamos el camino de la izquierda, primero pista y poco después sendero por pedregales que va subiendo cada vez más fuerte. Poco a poco la senda se va separando para ir hacia algunos picos de la zona.

En el cruce que va hacia cabaña Verónica tomamos la senda de la derecha que sube hacia el Tesorero 2.570 m. pese a que la idea inicial era hacer la Torre de Horcados Rojos lo dejamos para otra ocasión con mejor tiempo y hacer algo mas fácil y cercano como el Tesorero. Pasamos por el collado donde la niebla nos deja ver solo una parte del pico Urriellu, también conocido como el Naranjo de Bulnes.

pico urriellu

Desde ahí fuimos subiendo y trepando algunos tramos para ir subiendo al Tesorero con una visibilidad prácticamente nula. Llevaba el track en el GPS, pero el frío hizo que las pilas dijeran basta. Tras alguna pequeña revuelta y alguna trepada algo mas complicada, llegamos a la cumbre del Tesorero, con niebla, lloviendo y cayendo agua nieve con un fuerte viento en una cumbre bastante aérea. Foto de rigor en esta cumbre que limita con las provincias de León, Cantabria y Asturias y comenzamos rápidamente el descenso.

en la cumbre del tesorero

Bajando encontramos hitos que marcaban el camino a seguir y fue mucho mas fácil encontrar el camino de bajada que el de subida. Volvimos al collado donde ahora el pico Urriellu estaba totalmente tapado por las nubes y seguimos por la senda con la continua llovizna que no nos dejo en toda la mañana.

Nos acercamos a la cabaña verónica, un refugio-vivac a 2325m. que esta abierto todo el año. Tiene capacidad para 6 personas, no tiene agua corriente ni hay ninguna fuente cercana, hay agua, víveres, literas, gas para cocinar, emisora de radio y equipo para primeros auxilios. Fue inaugurado en 1961 y esta construido aprovechando la cúpula de una batería antiaérea de un portaaviones americano.

cabaña veronica

Saludamos a la pareja que había allí comiendo y seguimos bajando hasta el mirador del cable donde nos quitamos la ropa mojada y comimos algo ya, a eso de las 3 de la tarde. Por la mañana sobre las 8:30 cuando subimos, apenas subía gente y montañeros para hacer rutas. Sin embargo por la tarde aquello parecía una romería, gente que sale del teleférico, pasa por el mirador, se moja un poco, coge frío y vuelve a entrar para hacer la cola y bajar de nuevo.

panoramica desde mirador

Volvimos al camping y aprovechando a que allí no llovía tras una reconfortante ducha caliente, recogimos la tienda y los trastos, secamos algunas cosas y nos fuimos para Santander.

Una pena que el tiempo no acompañara al hacer la cumbre. Llevaba toda la semana con mal tiempo, nublado, lloviendo y no había pinta de que mejorara en los próximos 2 días. Como se suele decir en estos casos, eso siempre estará ahí. Ya volveremos otro año, a ser posible en julio o primera quincena de agosto que hace mejor tiempo y haremos alguna otra cumbre por esta zona, que me gusto bastante pero no pude ver bien.

Escrito en Montaña
por acclivis

Ascensión al Weisshorn

Domingo, Septiembre 9th, 2007 at 10:18 am

En un libro publicado por editorial desnivel hojeando las hermosas cumbres de los Alpes me fui fijando en varias, algunas de ellas de una atracción enorme para cualquiera que le guste la montaña , La Verte , El Matterhorn , la Dent Blanche ,el Weisshorn , Finsteaarhorn ,Liskamm, etc.

Como siempre, entras en el detalle de las cosas, y empiezas a analizar la dificultad, la altura, el grado de compromiso, la zona de ubicación, como podrías realizarlo, y después de realizar el Matterhorn decides que tal vez una buena ascensión sea la del Weisshorn (el pico del cuerno, según los traductores).

Esta cumbre, tal vez sea una de las más hermosas por su figura simétrica, como una pirámide de tres aristas, y porque además se regala la ascensión con tan solo un desnivel de tres mil metros, donde no existen teleféricos que te acerquen, y por tanto representa un esfuerzo considerable.

Con la mentalidad que nuestro amigo Paco tenia, nos vamos preparando, poco a poco, con escaladas para la dificultad de un cuarto en Alpes, marchas de longitud y desnivel como por ejemplo desde la Vereda de la estrella hasta el Mulhacen y de aquí al refugio universitario en un día, etc.

Al principio del mes de Agosto nos encontrábamos en Chamonix (Francia), donde instalamos el campamento base y nos acercamos a Zermat, instalándonos en un camping en Tach, un bonito pueblo en el valle de Zermat, desde donde se tenía una preciosas vista de la arista Schali en el Zinalrothorn.

El día 9 de Agosto iniciamos a primera hora de la mañana la subida hasta el refugio, donde previamente habíamos realizado una reserva para Concha y para mí. La intención era ascender los mil quinientos metros de desnivel desde donde dejábamos el coche hasta el refugio, comer en el mismo, y descansar el máximo tiempo posible, para la ascensión del día siguiente.

El ascenso inicial era por una senda marcada que nos iba elevando en desnivel en el interior de un bosque de pinos, y con una cadencia de paso de unos 350 m/h de desnivel fuimos elevándonos.

Al ir elevándonos cada vez las vistas eran más impresionantes con cumbres como el Liskamm, el Breithorn en su cara norte .etc.

Una vez alcanzadas las cabañas Jazt-alpe en una cota de 2280 m la senda se dirigía hacia el interior de valle acercándonos al refugio pero sin la posibilidad de verlo aun.

Conforme iba transcurriendo la mañana observamos los constantes derrumbes que de la cara norte de Zinalrohorn, causados por el enorme calor que este pasado año ha acontecido en toda Europa.

Estos derrumbes nos llevaban a pensar en el grado de peligro objetivo que podríamos tener en la afilada arista y en la escalada inicial.
Hacia las una del medio día alcanzamos el refugio (2932) , no sin antes ascender los últimos 200 m. de desnivel en una senda bastante rota ,dado que este último tramo se empinaba de modo considerable

Al alcanzar el pequeño refugio observamos las pocas cordadas que habían bajado, por lo que procedemos a comer, y observar la magnífica vista que tienes enfrente con más de veinte cuatro miles, continuamos viendo como el Zinalrothor sigue escupiendo piedras al glacial y aprovechamos para acercarnos a ver la ruta, la arista de roca y hielo del día siguiente.

Hacia las 13,30 aparece el guía con el que se va hacer la ascensión, es un tipo austriaco, joven y por supuesto habla ingles.

Por la tarde van llegando al refugio distintas cordadas que bajaban y otras que alcanzaban al refugio con la intención de ascender al día siguiente.

La más singular era una cordada de dos alemanes que llegaron sobre la 18 h. y que el mayor tenía unos 60 años, hecho este que aquí en España es difícil de ver pero en los Alpes es afortunadamente mucho más habitual, hablando después con ellos comentaron que tal vez y solo tal vez esta sería la última vez que subían a este pico.

Este pico no está excesivamente visitado ya que representa un esfuerzo importante de aproximación fuera del circuito de ascensiones convencionales.

También llego una cordada que venía desde Zermat pasando por el Zinalrothorn, por la vía Schaligrat lo que representaba dos días en la montaña.

Después de la cena (por supuesto a las siete de la tarde) y repasado el equipo a las 8,30 nos fuimos a intentar descansar ya que dormir igual era más difícil.

A las dos de la mañana, toca el despertador por lo comienzas a vestirte, a colocarte el frontal, el arnés, para nieves, etc. Te bajas al comedor y comienzas a desayunar, bueno son los avatares de este deporte desayunar a las dos de la mañana leche en polvo y tostadas.

Una vez desayunado procedes al ritual de encordarte, ponerte el caso, el forro sales fuera y hace de frío ya que la noche estaba totalmente despejada.

Comenzamos a ascender por un sendero que nace por detrás del refugio al NO y te va acercando a la montaña. Sobre las 3,15 te pones los crampones dado que no hay nieve sino mas bien con la temperatura reinante lo que te encuentras es hielo.

Después de pasar varias grietas observas como las cordadas que han salido después se van acercando a la zona de grietas.

En esos momentos íbamos delante de todos, a un paso rápido, y comenzamos a elevarnos por el glacial y por las rampas de nieve dura. Una vez alcanzada la roca te sacas los crampones y por una zona de placas y se inicia la trepada, en el camino hay algún hito de piedras que puedes intuir el camino.

Sobre las 4 15 descansamos en una repisa debajo del Fruhstucksplatz y donde se observa a la perfección, con los primerísimo rayos de sol el Cervino en su arista Zmutt que sobresale por su perfil sobre las demás montañas

Seguimos escalando y sobre las 5 de la mañana avanzamos sobre una afilada arista esta vez sin nieve, primero un gendarme luego otro hasta la Lochmatterurn con un paso de cuarto a 4000 metros y a continuación una secuencia de gendarmes

Tras 45 minutos y con abismos a tu alrededor de más 1000 metros alcanzamos la dura arista de nieve con hielo .era increíble el patio que se observaba.

Vamos alcanzando altura y ya estamos sobre los 4400m por lo que a partir de aquí seguimos por una zona diferente y después de subir con los piolets por una rimaya con aseguramiento con tornillos de hielo, nos incorporamos a la arista desnuda que se encuentra entre roca y hielo. En este mixto, con bastante esfuerzo y ya en las rampas finales alcanzamos la cumbre del Weisshorn de 4505 m donde hay una cruz hermosa forjada por Imborma.

Son la 7,30 y el tiempo es magnífico las vistas espectaculares y después de pegar un bocado vamos a comenzar el descenso y llega la primera cordada formada por una pareja mixta.

El descenso se complica porque la nieve comienza a ablandarse y el destrepen el hielo es más complicado.

En algún punto hay que realizar algún rapel de unos 20, recuperar la cuerda y continuar por la arista de nieve.

Vamos coincidiendo con cordadas que ascienden, y en algún punto de la arista hay que clavar el piolet para auto asegúrate.

Sin pausa ya que el calor aumente alcanzamos la roca por lo que respiramos algo más tranquilos. Los restos de nieve en la arista rocosa empiezan a derretirse, nos encontramos más a gusto pisando roca que hielo.

Cuando alcanzamos sobre las 10,30 la repisa donde habíamos descansado nos sentamos cinco minutos a disfrutar del Cervino .A partir de aquí seguimos destrepando por la zona de rocas y placas hasta alcanzar el glacial.

La nieve esta blanda por el calor, por lo que se hace enormemente pesado el andar, extremamos el cuidado por la existencia de grietas alcanzamos la senda que nos lleva hasta el refugio.

Una vez alcanzado el refugio respiramos tranquilos. Son las doce de la mañana, hemos estado nueve horas solo nos queda beber agua y continuar la bajada.
Por la senda nos encontramos cordadas que suben en una interminable rutina de subir ascender descender.
Los 1500 m hasta el coche se hacen interminable y cuando lo alcanzamos son las 3,30 damos gracias, introducimos las piernas en el río para refrescarlas, metemos los trastos en el coche y nos vamos a Chamonix donde ya están los compañeros del club Acclivis preparando la ascensión del Mont Blanc, pero esa es otra historia.

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por acclivis

Aristas de Rochefort y Diente del Gigante

Jueves, Julio 5th, 2007 at 9:44 pm

Nuestro compañero Rafael Poveda nos envia este articulo sobre la ascension que realizo el año pasado.

Julio 2006. Chamonix (Alpes Franceses).

Un año más en los Alpes, sintiendo el frío en la cara, la rara sensación de la altura, los abismos bajo los pies rodeándote, acechando, con enorme atención a cada paso.

A pesar de los temores, la satisfacción por pasar por donde antes otros pasaron o soñaron pasar. Las retinas se llenan con las imágenes de lo que es capaz de hacer la combinación del frío, la nieve, la roca, el viento y el tiempo.

En cada viaje a los Alpes siempre hay una zona que me atrae con expectación; es el circo donde se encaja el Glacial de Telefre a los pies de la Aguille Verte y el Glacial de Leschaux bajo los Grandes Jorasses. La Verte como un cono nevado y los Jorases como la zona maciza, dura y aislada.

Me había propuesto hacer la travesía de las Jorasses, entrando por el Glacial du Gegant y saliendo por la Punta Walker.

arista de rochefort y diente del gigante

Esta travesía tiene una primera parte de nieve, con sus arabescas cornisas formando la Arista de Rochefort. La segunda parte es de viva roca, con la punta Walker como destino final, pasando por la punta Young o la punta Whymper.

A esta salida fui con mi amigo Alain de Torla. La aclimatación consistió en ascender el Mont Blanc de Tacul y la Petit Aguille Verte.

Al tercer día llegó Alain. Preparamos los trastos y descansamos tranquilamente para salir al día siguiente.

Consultamos el tiempo en la oficina de guías de Chamonix y no lo daban bueno para el quinto día, el día de bajada de las Jorasses. Esto nos hizo cambiar los planes, aun así decidimos ir a Torino a consultar las predicciones, aunque sabíamos que serian similares.

En el refugio de Torino nos dicen que el tiempo malo se había adelantado. Decidimos hacer ese día la Arista Rochefort con sus cumbres (Aguille de Rochefort y el Dome de Rochefort) y al día siguiente madrugar y escalar al Diente del Gigante, una mole granítica que en la travesía no se asciende, a pesar de pasar a sus pies.

arista de rochefort y diente del gigante

Las aristas de Rochefort espectaculares, grandes cornisas de nieve retorcidas por el viento con pendientes de 1000 m y pasillos estrechos en zonas de mixtos entre rocas y nieve.

El Diente del Gigante es una torre que se escala, aunque tiene algún largo con cuerdas fijas, como en el Materhorn. Saqué tres largos de cuatro en libre, con algún paso de V de bota, lo cual te hace apretar los dientes. Ya en la cumbre una Madonna, las vistas grandiosas… son las 10,30h. Volvemos, se está nublando y hay que regresar al refugio Torino por el glacial.

Regreso a Chamonix por el Valle Blanco. Una pena pero la montaña a veces te acoge y otras te aparta, pero siempre te asombra.

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por acclivis

Cumbre del Toubkal 4165m

Lunes, Noviembre 20th, 2006 at 10:06 pm

Sábado 7 de Octubre de 2006

Salimos de Crevillent a las 7´30 de la mañana llegando a Algeciras sobre las 2, sacamos los billetes del barco y nos fuimos a comer. Embarcamos y el barco zarpo a las 5 en punto llegando a Tánger 1 hora y media más tarde. Cogimos un taxi que nos traslado a la estación del tren. A las 9 parte el tren y a las 8 de la mañana llegaba a Marrakech.

Domingo 8 de Octubre

Descansados, púes habíamos dormido en litera, al salir de la estación contratamos 2 taxis para ir a Ismil. Una vez allí contratamos 2 mulos para subir las mochilas hasta el refugio, de Ismil al refugio tardamos 5 horas tranquilamente hay un desnivel de 1500m., el refugio está a 3200m. de altitud.


Lunes 9 de Octubre

Nos levantamos a las 6 de la mañana, salimos del refugio sobre las 7 y tras superar un desnivel de 1000m., el primer grupo llegó a la cumbre a las 10 y el segundo a las 11 cruzándose en la bajada y encontrándose en el refugio sobre la 1 del mediodía. Sobre las 2 iniciamos el descenso, llegando a Ismil a las 5´30, volvemos a contratar un taxi a Marrakech.
Nos alojamos en el hotel Ibis al lado de la estación, sacamos los billetes para la noche siguiente en litera y nos fuimos a dar una vuelta.

Martes 10 de Octubre

Paseo turístico por Marrakech y a las 9 de la noche nos volvemos a subir al tren.

Miércoles 11 de Octubre

Nos despiertan a las 7 de la mañana, estamos llegando a Tánger hemos tardado 1 hora y pico menos que en la ida, vuelta a contratar otro taxi para ir al puerto, sacar billetes para el barco, embarcar y llegar a Algeciras, recoger el coche y parar a comer en Mijas. Llegamos a Crevillent sobre las 9 de la noche.

Esta escapada la realizamos: Jesús, Camilo, Luis, Esther, Tano, Torremocha y Ángela.

En Semana Santa hicieron la misma actividad: Ángel, Carmelo y Jose Luis.

Este es el relato corto de una salida rápida.

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por acclivis

Fotos de Monte Perdido

Viernes, Enero 6th, 2006 at 9:45 pm

El pasado mes de Junio, nuestro compañero Rafa y otro amigo subierón por la cara norte del Monte Perdido (3355m.) Os dejamos aqui algunas fotos.


ver mas imagenes de este album

Escrito en Montaña
por acclivis

Expedición montañas del sol Ecuador

Lunes, Diciembre 19th, 2005 at 10:27 am

ARRIBO A ECUADOR
Despegamos del aeropuerto de Barajas con un retraso de dos horas. El avión va repleto de gente que vuelve para ver a su familia, hombres y mujeres ecuatorianos y niños y niñas españoles que viajan a ver por primera vez el país de sus padres. Se los ve impacientes cuando los niños preguntan si queda mucho mientras sobrevolamos Portugal. Todavía hay que cruzar el Atlántico, el inmenso Atlántico.
Entre rancia comida e insulsas películas va pasando el tiempo, las nubes se suceden a otras nubes y éstas a otras. Al fin llegamos en un largo atardecer a la costa venezolana y rápidamente sobrevolamos la impresionante jungla colombiana. Enorme ríos surcan la selva y algún poblado se adivina en los claros del bosque. Por mucho que miro no puedo ver carreteras ni caminos, tal vez no existan. El sol ya se ha sumergido en el horizonte por ningún sitio se observan luces, tal vez no existan.

A las siete de la tarde hora local he llegado a Quito Es la primera vez que estoy en América y para mí ha sido una gran sorpresa.
El jet lag ha hecho mella en mí y no puedo dormir, al rato despierto, son las cuatro de la mañana (hora local) y ya no puedo seguir en la cama (en España son las 11 de la mañana).
El hotel esta bien, es muy limpio. Tras el desayuno a base de fruta y jugo de Tomate del árbol empiezo a buscar guías que me acompañen en la tarea de ascender montañas, en el mismo hotel me ofrecen un programa muy completo. También me advierten que la ascensión al Chimborazo no está en buenas condiciones debido al retroceso del glaciar, pero el Cotopaxi si lo está. Freddy , el guía, me dice que se trata de una ascensión con una dificultad similar al Mont Blanc, montaña que el mismo subió años atrás. He consultado a otros guías pero no me ofrecen la misma confianza. Seguramente subiré con Freddy.
He salido por las calles de Quito, parece una ciudad tomada por la policía y los guardias de seguridad, que patrullan por la calle con fusiles. Hay mucha contaminación que unida a la falta de oxigeno (por la altura, Quito está a 2850 m.) hacen muy difícil la respiración.
Mañana voy a hacer una ruta en bicicleta (descenso) por la región de Cotopaxi por una altura superior a 4800 m.
PEDALEAR A 4500M
Pedalear a 4500m es algo que jamás había pensado. Después de un largo trayecto en coche por unas obsoletas carreteras y caminos polvorientos nos plantamos a más de 4500m en las laderas del volcán Cotopaxi. Ahor sólo nos quedaba descender hasta la cota 3200m
Comenzaba nuestra ruta través del páramo andino hasta una pequeña aldea cerca de Machachi. Aveces por camino otras campo a través descendiendo rápidamente.
Me acompañaban Iván (el guía), Ian y Helene. Esta es una fiera bajando y pronto deja atrás al guía. Nos cruzamos con rebaños de llamas, caballos y toros de lidia, el águila andina vuela ante nosotros como queriendo indicarnos el camino, es espectacular.
A donde se mire aparecen volcanes, los Pichincha, Pasochoa y Rumiñahui al norte, Sincholagua y Antisana al este, los Illinizas y el volcán Corazón al oeste y presidiendo el sur el majestuoso Cotopaxi envuelto en nubes.
Hacemos una parada para comer, el viento es frío. A partir de este punto el camino es polvoriento, las ruedas de la bicicleta se hunden en la arena volcánica. Terminamos nuestra ruta ciclista y regresamos a Quito.
Hoy he aprendido algo sobre la conducción en Ecuador. Ejem. Si la línea que divide la carretera es discontinua significa que se puede adelantar aunque vengan coches de frente y si la línea es continua quiere decir que se puede adelantar igual pero que te lo pienses.
ILINIZAS NORTE 5126 M
Cuatro días después ya metido en faena, he conseguido algunos de mis objetivos.
Tres fabulosos días de travesía, caminando por parajes espectaculares. Con la fatiga de caminar a más de cuatro mil metros, nos adentramos un grupo de dos irlandeses, tres australianos, una mejicana y un crevillentí en las alturas del páramo andino.
A través de los bosques más altos del mundo nos acercamos al volcán Pasochoa. En una gran roca nos detenemos a comer. Cuando todo el mundo está durmiendo la siesta aparece en el cielo el gran cóndor.
Tras un larga marcha nos adentramos en el bosque, anduvimos agachados, a cuatro patas y arrastrándonos entre la espesura. Hacia las seis de la tarde llegamos al campamento, en la tienda comedor nos espera te caliente y palomitas de maíz.
Por la noche el viento azota con fuerza nuestro campamento y nos bota <span> </span>la tienda dos veces.
La mañana sigue ventosa, nos adentramos en el páramo, muchas flores tapizan el suelo, mientras el Cotopaxi nos observa desde lo alto, más allá de las nubes.
Llegamos al siguiente campamento, más te y palomitas de maíz amenizan la espera hasta la hora de la cena. La noche es extremadamente luminosa, el espectáculo del cielo andino es único, miles de estrellas compiten con las nieves del Cotopaxi que brillan en la oscuridad. Más tarde la niebla lo cubre todo y empieza a llover.
De mañana la niebla continua y nuestro camino por las laderas de Rumiñahui también. La vegetación es única, especies de diversas formas, bromelias, chuquiraguas (flor del andinista) y el árbol de papel.
Llegamos a la Hacienda San José cerca del pequeño pueblo de El Chaupi a los pies de los Illinizas.
La mañana siguiente iniciamos nuestro ascenso al Illinizas Norte de 5126 m. Lo tomo con mucha calma, mi estrategia consiste en producir el menos desgaste posible en mi cuerpo. En cambio los irlandeses quieren ir más rápido. Nos dividimos en dos grupos los irlandeses por delante con Estalin, el guía, y los demás con Fredy el otro guía. Al poco tiempo David(un australiano) se siente mal y se va quedando atrás. Fredy me dice que vaya delante, que tal vez el grupo de atrás no llegue a la cumbre. Me adelanto y camino sólo en un camino muy expuesto a la caída de piedras. Al poco tiempo contacto con el grupo de los irlandeses que ya empiezan a notar los síntomas de la altura.
Llegamos a la cumbre a las once de la mañana, las vistas son increíbles sobre las nubes aparece por vez primera el Chimborazo. Sara y David se han quedado aquejados del mal de la montaña. Espero a Angus y Celine( australiano y mejicana) pues quiero compartir con ellos la experiencia de nuestro primer cinco mil.
El descenso es penoso pues, es muy peligroso, hay mucha pendiente y muchísimas piedras sueltas.
Los irlandeses que consiguieron el Illinizas ya no se atreven con el Cotopaxi, se han pasado y la montaña no perdona.
COTOPAXI 5897 M.
Son las seis de la tarde, hoy es el día grande. Una cena ligera y me voy a descansar un par de horas, a las diez hay que estar listo para partir hacia la nevada cumbre del Cotopaxi (5897 m), el volcán activo más alto del mundo.
Nos trasladamos en la Mula, un viejo Jeep destartalado hasta el parqueadero del refugio José Rivas situado a 4500 m de altitud, desde allí caminamos hasta el inicio del glaciar. Nos ponemos los crampones y nos encordamos, mi compañero de cordada es Jaime un experto guía ecuatoriano.
Empezamos con una ritmo fuerte a pesar de mis observaciones Jaime sigue a la misma velocidad. Estamos a 5300 y la fatiga hace mella en mi cuerpo, hemos empezado muy rápido y el desnivel es muy pronunciado, pendientes de 40º que no se suavizan nunca.
A los 5500 m no puedo más, cada tres pasos he de parar. Jaime me anima, miro hacia arriba y todavía se mantiene la pendiente. Creo que no llegaré, por mi mente pasa la idea de abandonar.
Sigo avanzando aunque el cansancio es atroz, Jaime me impone una terapia de oxigenación que consiste en caminar veinte pasos y detenerme a respirar profundamente. La terapia parece surtir efecto.
Amanece y un paisaje de hielo nos rodea, penitentes, seracs, carámbanos y grietas por todas partes. La sombra triangular del volcán se proyecta sobre las nubes.
Saltamos grietas y caminamos por estrechas aristas de poco más de cincuenta cm. Remontamos pendientes de 50º con la ayuda del piolet hasta llegar a una rimaya que hay que superar por una escalera metálica. Continua la pendiente de 50º pero ya sólo quedan cincuenta metros para la cumbre.
Oigo gritar mi nombre desde la cumbre, son Celine y Angus que me están esperando. Abrazos, felicitaciones y mucha emoción en una de las montañas más duras que he ascendido en mi vida.
El paisaje es asombroso, el cráter, la fumarolas y todas las montañas de Ecuador se divisan desde los 5897 m del volcán activo más alto del planeta.
Descendemos rápidamente. El sol de Ecuador calienta la nieve derritiéndola rápidamente. El Cotopaxi se vuelve peligroso.
Al fin a las doce del mediodía llegamos al refugio. Han sido trece horas agotadoras, emocionantes e inolvidables.
Gracias a Jaime, Celine y Angus.
RUCU PICHINCHA 4700 M.
Hoy no sabía que hacer, todo un día sin hacer nada para relajarme. Sali del hotel, cogí un taxi y me fui a la terminal de teleférico. Subí hasta los cuatro mil metros de altura en la ladera del Pichincha, el volcán de Quito. Desde allí comencé a caminar hacia el Rucu Pichincha (Viejo Pichincha) de más de 4700 m de altura. Mi intención era andar un rato, pero, poco a poco me iba acercando a la base de la montaña, y una vez allí pues a subir.
Poca gente sube a este volcán a pesar de ser la montaña de Quito y ser muy accesible. Solo tres o cuatro personas hemos subido hoy hasta la cima del Rucu Pichincha. Descendí rápidamente porque la ladera a pesar de tener un gran inclinación es de suelo arenoso y se puede bajar como el pedregal de la Sagra.
En poco tiempo estoy de nuevo en la terminal del teleférico y de regreso al hotel.

CONTINUARA….

NACHO MARTINEZ

Escrito en Montaña
por acclivis

Expedición PERU 86

Sábado, Septiembre 10th, 2005 at 10:09 am

Fecha: agosto, 1986
Nº de participantes: 10
Localización: Cordillera de los Andes
Cumbre del Huascarán. 6.768m. Perú

Esta expedición programada, aprovechando las vacaciones del verano del 86, llevo a un numeroso grupo de montañeros de la Societat Acclivis hasta el corazón de la Gran Cordillera de los Andes en la zona de Perú.

Dos aspectos caracterizaron esta visita a las lejanas tierras americanas: la dureza del largo viaje a un país desconocido y las condiciones climatologicas poco favorables. Todo esto, no les impidió conquistar varias cumbres y cimas de gran altitud.

La expedición Americana PERU-86 se iniciaba el día 3 de agosto con su llegada a Lima y finalizaba el día 22 de agosto en esta misma ciudad, donde empezaba una nueva aventura no prevista: el regreso a España.

Después de un periodo de adaptación no exento de complicaciones para algunos miembros del equipo, se organizaron diversas actividades para aclimatarse e ir formando cordadas de varios montañeros para atacar, en función de sus posibilidades, las diferentes cumbres -Nevados- con alturas comprendidas entre los cinco y seis mil metros.

Y así, con gran esfuerzo, se fueron alcanzando las cumbres del Nevado Pisco -5400 m.-, Nevado Yanapacha -5300 m.-, Nevado Chopicalqui -6300 m.- y el de mayor altitud, el Nevado Huascarán -6678 m.-.

Hay que destacar la ascensión a esta ultima cumbre por el miembro de la Societat Acclivis, J. Ramón Mas Manchón, que el día 19 de Agosto, después de varios intentos, y luchando contra las condiciones adversas del tiempo, culminaba la conquista de esta cima por un montañero crevillentino.

Atrás quedaba la Gran Aventura Americana, PERU-86-, lejos de nuestra tierra, plagada de anécdotas y de historias que siempre son recordadas con gran admiración por todos los que en ella participaron.

Escrito en Montaña
por acclivis

Expedición montañas del sol ecuador Acclivis 2005

Lunes, Agosto 29th, 2005 at 8:07 pm

Nuestro compañero Nacho nos cuenta la primera parte de su expedición en Ecuador que ha hecho este verano.

Articulo completo

Escrito en Montaña
por acclivis

Diario del Tupungato

Domingo, Julio 17th, 2005 at 10:11 am

Jefe de expedición:
Manolo. 35 años. Asesor de material deportivo Inter Sport. Yecla ( Murcia )
Resto de componentes del Centro Excursionista de Yecla:
Pedro. 47 años. Funcionario.
José. 43 años. Empresario de la construcción.
Jesús.38 años. Comercial.

Centro Excursionista de Caudete:

Carlos Francés. 28 años. Electricista.
Unai Uribe. 27 años. Electricista.
Miguel A. Benito. 29 años. Electricista.

Societat acclivis:
José Antonio. 36 años. Repartidor.

Sábado 25 de Enero del 2003
Aeropuerto de Alicante. 8:15 h. Está todo listo. El avión que nos llevará a Madrid saldrá a las 11:15 y la familia se lamenta de nuestra ausencia con un poco de resignación.
Está despejado y la vista compensa cualquier temor a volar, se desde granada a Teruel Elevamos el vuelo a las 22:50 un vuelo que va a ser pesado. Nos esperan 11 h sentados, con el castigo añadido de no ver la costa brasileña y uruguaya por ser de noche.

Domingo 26
El Boeing 747 de la compañía Aerolíneas Argentinas llega puntual a la capital Buenos Aires, donde hace una temperatura de 30º C a las 7:15 h. En España son las 11:15 h. Una hora más tarde embarque con destino a Chile, concretamente a Santiago. Acabo de tener la sensación de que al despegar los motores del avión se paraban. Creo que ha sido un golpe de efecto producido por el miedo a volar que aún no se me ha quitado. Vaya vistas desde aquí arriba. He podido grabar un poco.
A las 10:15 pisamos suelo chileno e inmediatamente recogemos el equipaje. Tenemos ganas de conocer cómo se mueve la gente por aquí. La primera persona que conocemos Cristóbal, un emigrante español que dejó su trabajo de policía en Yecla y se aventuró a vivir en esta tierra, era nuestra persona de contacto y la que se ha encargado de que este todo a punto. Nos dirigimos en taxi al Hotel el Castillo, cuyo Restaurante - La Bodeguilla - es de su propiedad. Aquí organizaremos los petates, tomaremos una ducha fría y una cerveza estamos a 38 ºC. Antes de comer tenemos el gusto de conocer al presidente del club de escalada andino. Se llama José Luis y se ha encargado del tema de los permisos y de los arrieros. Ha subido catorce veces al Aconcagua, algunos menos al Tupungato y ha realizado ascensiones muy importantes en los Andes. Es nativo y para la gente de su país es una eminencia de la montaña. Oírle hablar me produce una sensación de respeto, admiración y, porque no decirlo, miedo. Nos cuenta las hazañas y tragedias que todavía están en sus recuerdos. Nos enseña recortes de periódico de gente que ha dejado su vida por un sueño que nuestra expedición comparte. Gente que ha visitado el volcán y no ha regresado.

Lunes 27
Por la mañana visita al centro de la ciudad. Preparamos la salida del día siguiente.

Martes 28
Cargamos los petates en la furgoneta y procedemos a tomar la ruta del cajón del Maipo, junto al río Colorado y dirección Alfafal, donde tenemos que confirmar la salida, entregar los permisos y dejar los pasaportes.
Acabados los trámites partimos hasta Chacayar, a 20 Km., donde se acaba la comodidad de la furgoneta. Es el punto de partida de la expedición. Aquí nos esperan los arrieros Jorge y Renato para cargar los petates en las mulas. Es muy importante protegerse del sol porque aparte de las elevadas temperaturas ( 39º C ) nos han dicho que el ozono es escaso en ésta parte de Chile.

A una altitud de 2400m. Sobre el nivel del mar y siempre a la derecha del río Colorado nos aproximamos a Baños Azules. En este lugar mágico es donde montaremos el primer campamento. Son las 16:30 y tenemos toda la tarde para disfrutar del paisaje, remojarnos en el río o pasar unos momentos inolvidables en los baños naturales. Son formaciones de roca de azufre moldeadas por el agua pacifica que invitan al visitante a tomar un baño relajante.

En algún momento he sentido dolor de cabeza. Tenemos muchas dudas de lo que nos podemos encontrar arriba.

Miércoles 29
Partimos hacia Vega de los flojos donde estimamos acampar. Tras dos horas de camino nos cruzamos con una expedición británica que anda de regreso. Uno de los componentes nos cuenta que han abandonado a una altitud de 6000 ma. Se les ve muy cansados.
Confiamos que no sea el preludio de nada. Como fondo de un inmenso valle podemos contemplar aquella montaña a la que hemos retado. La sensación de proximidad es difícil de apreciar. Aún así es impresionante.
Al final de dicho valle hemos de atravesar el llamado - mal paso- . El río que lleva el mismo nombre ha erosionado la tierra de tal forma que sus riveras parecen acantilados. Muchas mulas con la carga mal colocada se han despeñado. Atravesar ésta maravilla natural es algo que da chispa a este tipo de aventuras, porque a veces incluso nosotros tenemos dificultades en los estrechos caminos. Me pregunto cómo pueden pasar los animales. En ocasiones la carga que sobresale por los laterales puede llegar a tocar en las paredes.
Ya en Vega de los Flojos, donde estaba previsto el segundo campamento de aproximación, hemos decidido descansar un poco, comer y continuar un par de horas más .El agua en ésta zona fluye con lentitud, lo que nos obliga a llevarla. Es algo que puede minar nuestros ánimos. En estos momentos una persona se da cuenta del valor que tiene algo tan común como el agua potable.
A las 17:00 nos ponemos en marcha. Renato nos advierte de que los ríos que vamos a cruzar son peligrosos ya que en ocasiones se producen crecidas momentáneas causadas por el deshielo de los glaciares. Como prevención hay que pasar rápido y siempre mirando hacia arriba. En Vega de las Perdices montaremos, ahora si, el segundo campamento. Hoy hemos hecho un esfuerzo considerable, pero en la cena y posterior tertulia ya se ven las cosas de otra forma. Parece que uno no tiene más remedio que habituarse a lo no cotidiano.

Jueves 30
Tenemos que apresurarnos porque las mulas no encontrarán pasto en altitudes comprendidas entre los 3800 y 4400 m. Nos hemos saltado de nuevo otro campamento, Los Españoles, para llegar a Penitentes que dista en altitud a unos 500m.Descargamos el material y los arrieros regresan ya con los animales ahora libres de carga y nos desean suerte.

Dos semanas después los volveremos a ver. Hemos descargado el material a la orilla de un nevero al no poder avanzar más, así que nos toca cruzarlo cargados. Para poder hacerlo hay que abrir huella entre los afilados penitentes que se resisten incluso a los golpes del piolet. El sol y el viento son los encargados de esculpir las figuras de hielo creando así miles de formas fantasmales.

Al otro lado de esta obra de arte natural encontramos el lugar perfecto para montar el Campamento Base. Es sabido que en altitud hay que racionar la intensidad del trabajo y esto es algo que no hemos respetado. Manolo siente angustia, dolores de cabeza muy intensos e incluso he llegado a vomitar. Estamos a 4390ma. Ahora sabemos perfectamente cuáles son los parámetros por los que debemos movernos en cuanto a esfuerzo se refiere. Esta experiencia nos servirá de mucho en mayores altitudes.

Viernes 31
Hoy es día de descanso que nos servirá de aclimatación porque aquí el oxígeno ya se echa en falta.
A pesar de lo mal que hemos dormido me encuentro bien. La mañana discurre entre bromas y risas. El paisaje es espléndido y todo el mundo parece saborear el momento. Por la tarde preparamos el equipaje que tendremos que portear mañana. Para entonces habrá mucho trabajo por hacer. Ahora hay que echar una partida de petanca con piedras.

Sábado 1 de Febrero
He dormido como en casa, además físicamente estoy a tope. Un desayuno potente hace que tenga ganas de romper el altímetro. La mochila está repleta: piolet, crampones, cuerdas, comida… unos 18 Kg. que ayudarán en aclimatar las piernas.

Comienza la ascensión por una de las aristas que nos llevarán al llamado paso Tupungato a 4800 ma. Los que van en cabeza están imponiendo un fuerte ritmo. Yo, en cambio prefiero la cautela y no me importa quedar rezagado.

El tiempo es perfecto. A medida que vamos subiendo y sobre todo al sobrepasar los 5000 ma. La cabeza deja de responder con precisión, los movimientos han de ser muy lentos, pues los pulmones y el corazón van a destajo.
Los expertos andinos dicen que un -6000- aquí es tan duro como un -8000- en el Himalaya. El viento que sopla del NE hacia la costa del Pacífico provoca el llamado -efecto venturi- creando una zona de baja presión donde el oxígeno escasea más si cabe y por tanto las condiciones del escalador quedan más limitadas.

A unos 70 Km. de distancia, emergiendo entre las montañas de alrededor, se aprecia la grandeza de la montaña más alta del continente americano. La cumbre del Aconcagua con sus 6970 ma. Es deseada por montañeros de medio mundo. La persona que ose subir deberá soportar una dureza extrema comparable a la de nuestro volcán, el cual destaca en más de un kilómetro de altitud sobre cualquiera de las cumbres que le rodean, lo que le hace todavía más majestuoso. Desde aquí arriba es posible ver numerosos glaciares que nacen de las diversas cumbres -5000m.- que componen uno de los circos de montañas más bellos del mundo.

No podemos quedarnos mucho tiempo a ésta altura 5150 ma. Amarramos el material con piedras y procedemos al descenso. Al frente inmenso valles con ríos y afluentes. La bajada es rápida pero termina por atragantarse, quizás por el ansia de descanso. Aprovechando el desahogo que produce el descenso no podemos evitar que algunos pensamientos nos ronden la cabeza, temor, esfuerzo recuerdos por nuestra familia.

A las 15:20 aproximadamente llegamos al campamento base muy cansados pero contentos sabiendo que hemos dado un paso importante. Comida y siesta son los ingredientes necesarios para recuperarse y poder disfrutar de una buena partida de petanca. Más tarde cena y tertulia.

Domingo 2
¡Que dolor de cabeza. ! Una persona que vive normalmente a una altitud de 300 m. no puede acostumbrarse en cinco días a las altitudes por las cuales nos movemos. Algunas veces una Aspirina es la solución.

Hoy descansaremos y tomaremos fuerzas para el segundo porteo. Aprovechando el tiempo libre hemos construido un ajedrez con piedras. Ya tenemos entretenimiento para rato.

Lunes 3
Poco después de iniciar el ascenso nos damos cuenta de que podemos soportar mejor el ritmo de subida. Esto se debe, por un lado a que el peso de las mochilas es ligeramente más liviano que el del ascenso anterior y por otro a que nos estamos acostumbrando a trabajar en altitud. Las cosa cambian cuando llegamos al sitio donde dejamos el primer porteo y lo añadimos a lo que ya llevamos el peso entonces se acerca a los 25 kilos, el objetivo de llegar hasta donde nos alcancen las fuerzas.

Cuanto más arriba subamos menos dificultades encontraremos en la siguiente subida. Tenemos que tomar la afilada arista norte, donde el viento parece soplar eternamente, y buscar refugio para comer algo. A la izquierda la vertiente argentina y a la derecha la chilena. El peso que llevamos parece multiplicarse a medida que subimos y a esto se suma que los termómetros aquí marcan ya negativo a cualquier hora del día. Hemos llegado a la cota de 5500 ma. donde vamos a dejar el material. A pesar de notarnos fuertes en el ascenso, hoy hemos sufrido un duro azote mental y físico. Hemos conseguido llegar con dificultades y tenemos que volver porque el desgaste no tardará en pasar factura. La bajada es casi eterna, pero se acaba, como todo. El buen tiempo nos acompaña por el momento, si exceptuamos el viento cortante que sopla ahí arriba. Atrás quedan siete horas de duro trabajo. Quien lo diría , ¿ solo siete horas y tanto cansancio ?. Todo montañero que se haya movido en éstas altitudes comprenderá mis palabras perfectamente. Ya en el campo base una fabada y una siesta hacen que nos olvidemos de los malos momentos.

Martes 4
Descanso merecido. Por la mañana aseo personal. Alguien da la voz de que no estamos solos y podemos ver cómo se acerca una persona en la convivencia. Se presenta en inglés. Se llama Hemak o algo así, es alemán y dice ir acompañado por un amigo. Mañana acamparán aquí, pero sin nosotros, pues partimos hacia el lugar donde montaremos el campamento de altura y estaremos dos días para el asalto.

Empezarán su odisea particular más adelante. Ahora sólo vienen porteando equipaje desde su campamento, -Españoles- y llevan una aclimatación diferente a la nuestra. Entre otras cosas comentamos la tragedia de su compatriota que perdió la vida aquí hace tan sólo dos semanas al intentar un ascenso en solitario. Se rompió una pierna y sin comunicación alguna hizo frente a los elementos sin éxito. Al poco tiempo llega su compañero Andrea, quien sí habla español .hablando con ellos pasamos lo que resta de mañana y antes de que se vayan tomamos té y unos tragos de vino.

Ahora sólo pensamos en cumbre y es algo que denota cierto nerviosismo en cada uno de nosotros.

Miércoles 5
7:00 h. Sabemos que hoy es uno de los días decisivos por lo que el desayuno ha de ser fuerte. La noche no fue muy propicia para coger fuerzas por la falta de sueño. Por un lado los nervios de un enfrentamiento cara a cara con nuestro sueño y por otro una copiosa cena intentando aprovisionarme de energía, pero aquí hemos venido a luchar contra lo que haga falta. Todo normal hasta llegar al porteo, donde hemos de buscar la forma de volver a comprimir el material en las mochilas, subir unos 190 m y montar el campamento de altura. Al peso de los anteriores porteos se une ahora el de las botas de plástico. Es preferible subir con bota blanda y cambiar en el último tramo, donde las bajas temperaturas son casi insoportables. Esto se hace para no castigar en demasía los pies, tan importantes en éste tipo de actividad de montaña. El viento está soplando fortísimo. Respirar en este inhóspito sitio es como tragar alfileres. Montamos las tiendas a los lados de un muro de piedra construido por montañeros de anteriores expediciones y tras comprobar que éste no es suficiente parapeto decidimos reforzarlo y hacerlo más alto. Aún así debemos amarrar el igloo con grandes piedras dentro del habitáculo. Toda seguridad es poca cuando soplan ráfagas de 80, y en ocasiones de hasta 100 Km./h.

Lo que en veinte minutos hubiésemos hecho a nivel del mar sin esfuerzo alguno, aquí nos ha supuesto una hora de duro trabajo que ya se empieza a traducir en un dolor de cabeza difícil de soportar acompañado de angustia y falta de apetito y sed. No quiero pensar que el viento pueda soplar más porque aún con todas las barreras que hemos puesto en su camino hace que la tienda se deforme en las rachas más fuertes.

A las 17:15 h, ya dentro de nuestro pequeño refugio, en la inmensidad de la montaña, nos sentimos sólo un poco más protegidos de la furia de la naturaleza.

Es hora de salir de la tienda a derretir nieve para poder cocinar algo caliente. En éste momento detesto cualquier alimento y aún a sabiendas de que mañana es el ataque prefiero no tomar nada. Si me sienta mal se habrán acabado todas mis opciones así que dejaré mi parte para Carlos, que tampoco tiene hambre pero decide alimentarse.

Aunque estamos a 900 m del objetivo nadie tiene el convencimiento de que podamos cumplirlo, a menos que la caja de Pandora se cierre un poco, sobre todo a la hora de salida ( a las 3:00 h. ) que es cuando la temperatura oscilará en torno a los -30º C. Son las 19:00 h. Y nos espera un descanso un tanto agitado, pero al fin y al cabo descanso, si bien es cierto que a casi 6000 ma.

Los músculos no se regeneran con facilidad y se respira con el ansia que produce la falta de algo tan vital como es el oxígeno. Pese a la oscuridad puedo ver la forma de la tienda. Eso es lo que veré en las próximas horas porque lógicamente no voy a dormir. Mi compañero sigue despierto y los dos hemos enmudecido abrumados por el sonido del viento al golpear en el igloo y pensando en el ataque a una cima que cada vez se ve más difícil. Los termómetros marcan 7ª C en el interior.

Pasadas las 3:00 de la madrugada, hora a la que debíamos salir hacia el objetivo, el tiempo sigue siendo hostil y Manolo, el jefe de la expedición no da orden de marcha, así que seguimos mirando el techo de la tienda. Hemos sentido miedo y empiezo a pensar que, pese a estar a 900 m de lo más alto del volcán andamos lejos de alcanzar esa cota.

Jueves 6
¡Vaya noche! Son las 8:00 y la violencia del viento es algo más leve. Un duro golpe ha hecho mella en el grupo. Cuatro miembros de la expedición desestimamos en el empeño de realizar la ascensión a la cumbre por experiencia sabemos que será agotador. De todas formas otros compañeros deciden afrontar la ascensión a la cubre.

Hasta el momento. Los primeros en salir son Manolo y Unai. Ellos se han apresurado a preparar el ataque. En cambio Carlos y Miguel han salido media hora después comprendiendo que el tiempo apremia e intentando no perderlos de vista. Es importante acertar con la ropa, el agua y la comida. En los primeros 200 m. ya podemos sentir cansancio. ¿Cómo es posible? Al superar los 6000 ma. La pendiente se incrementa y las pedreras resbaladizas van retrasándolos. Todo parece estar diseñado aquí para dificultar el ascenso.

La arista Norte les lleva a tres canaletas de las cuales desconocen el estado de la nieve y el hielo, pero en cambio saben la inclinación y dificultad de acceso. En principio deciden que la canaleta central es la que nos ofrece mejores condiciones, pero para llegar a ella hay que abrir huella en la nieve. Si a esto se le une el factor viento el esfuerzo puede ser inhumano. Al pisar la nieve, ésta queda a la altura del muslo, una trampa que puede dejar sin fuerzas a cualquiera en cuestión de minutos. Ninguna de las múltiples expediciones en ésta temporada (pronto entrará el otoño, por tanto estamos a finales) ha conseguido coronar esta montaña.

La única huella que encuentran se dirige a la canal izquierda y los compañeros deciden seguirla con algo de esperanza. Si superan sus 140 m de desnivel estaremos rozando la cumbre. Acabamos de ver cómo llegan a la base donde se han detenido, a una altura aproximada de 6300 ma. La segunda cordada en cambio sigue subiendo ya con casi 6100 ma. A sus espaldas han parado un momento a filmar y es ahora cuando dice Carlos que Manolo y Unai se han dado la vuelta. Algo va mal. La canal de la izquierda está inaccesible debido al hielo acumulado.

El tiempo se agota y no nos da la posibilidad de intentos en otras rutas porque hay que contar con el descenso. Tampoco nos podemos quedar a dormir en el campamento de altura porque las previsiones y el agotamiento no nos dejan alternativas. Habíamos apostado fuerte y les ha llegado el momento de abandonar. Se queda una sensación de tristeza e impotencia y a la vez nos hace sentirnos satisfechos. Todos y cada uno de los miembros de la expedición somos partícipes de haber alcanzado la cota de los 6350 ma. Y por supuesto que estamos contentos porque tenemos la certeza de haber hecho todo cuanto ha estado en nuestras manos. No nos sentimos perdedores. Mucha gente ha muerto en el intento de vencer a ésta montaña y ha fracasado. El espíritu de superación les trajo hasta aquí y perdieron la vida haciendo algo que amaban.

De todas formas no hemos podido evitar derramar alguna lágrima pensando en nuestra familia y en aquellos que pusieron sus esperanzas en nosotros. Lo dimos todo y dejamos aquí una cuenta pendiente que quizás algún día saldemos.

Poco a poco descendemos en una de las montañas más bonitas de los Andes, llamada por los nativos -montaña de tormentas- o -mirador de estrellas-. Atrás queda un mito, un gigante. Es la hora de superar la bajada que terminará por agotar todos los recursos humanos que nos quedan. Al llegar al Campamento Base nuestros compañeros nos esperan y a la bienvenida se unen los alemanes que ya conocemos y un argentino, Máximo al que acompaña un brasileño llamado Pedro. Ellos recibirán el testigo. Por la noche el Campo Base está de fiesta.